Entrar al Yacht Club del barco MSC Fantasia de la naviera MSC Cruceros significa encontrar todo el placer que se va a buscar, ya que el anfitrión nunca defrauda. Este navío es un coloso que recorre el Mediterráneo rodeado de una estela de confort, lujo, diversión y placer.
El Yacht Club tiene como destinatarios a quienes desean vivir unas vacaciones exclusivas. Un selecto grupo de huéspedes que, desde el momento en que ingresan al barco, disfrutarán de una experiencia Premium reservada a quienes ocupen sus 99 suites únicas. La diferencia es notoria desde el mismo momento en que el staff de mayordomos se ocupa de facilitarles todos los trámites a los huéspedes, además de hacerse cargo de sus equipajes. La mera presencia de los mayordomos es significativa y totalmente distintiva de esta área exclusiva del MSC Fantasia. Cada uno de ellos se encuentra a acrgo de un número de camarotes durante las 24 horas: entregan los periódicos, reservan las excursiones y las entradas para el teatro, empacan y desempacan las valijas y se hacen cargo del “English High Tea” todos los días. La conserjería se encuentra abierta las 24 horas y, como bonus track, los conserjes y mayordomos hablan varios idiomas.
Aquellos que deseen una cena íntima, poseen en las suites del Yacht Club un refugio perfecto. Decoración de alta calidad y detalles de diseñadores italianos reconocidos, hacen de los espacios de 22 a 51 metros cuadrados un lugar magnífico. Además, todas las comodidades de un hotel 5 estrellas y algunos toques diferenciales, como Internet, bañadera con hidromasaje, televisión interactiva, consolas Nintendo Wii y sábanas de algodón egipcio. El bonus track son la degustación de almohadas y colchones con memoria de forma.
En el Salón Top Sail Lounge se disfrutan tragos a toda hora y pastelería con una vista increíble y una ambientación refinada y cálida. Desde sus pantallas de plasma los pasajeros pueden seguir el itinerario del viaje, las constelaciones que se observan a lo largo de la noche y el pronóstico del tiempo. Un espacio perfecto para una conversación distendida y amena, con música suave de piano y un Negroni o un Martini, resulta ideal para aquellos que desean pasar los mejores momentos a bordo de un crucero.
Si el huésped decide tener una velada en la suite, en solo unos pocos minutos podrá contar con el menú que haya elegido. En el minibar no falta nada. El único peligro es la tentación de acabar el stock de bebidas mirando el mar desde el balcón de la cabina.
El spa del Yacht Club es sumamente reconfortante. Un ascensor lo llevará al spa y ahí comenzará la satisfactoria experiencia: reflexología, masajes de Bali, masaje craneal, algunos con hidroterapia aromática y velas, y otros con sales fósiles del Himalaya. La oferta trae incluidos tratamineots fáciles, clases con un profesor de yoga y suite termal con aromaterapia. Además, hay una sala de relajación con una espectacular vista al mar. El único riesgo allí es perder la noción del tiempo.
Aquellos que deseen relajarse tienen otra opción en el área de piletas, con agua caliente o fría y con hidromasajes. Ubicadas en la cubierta número 18 (la de mayor altura en el MSC Fantasia), estas piletas son una invitación para tomar sol y deleitarse con el aire del Mediterráneo.
Por último, The One Bar brinda aperitivos y tragos acompañados de una riquísima variedad de quesos, ensaladas y pastas. Sin dudas, desayunar ahí es la mejor forma de comenzar el día.